miércoles, 30 de junio de 2010

EL BULLYING DOCENTE



Una de las modalidades de bullying que más se han puesto en práctica últimamente (o al menos que más notoriedad han cobrado, porque existe como tal desde que hay educación institucional) es la que se denomina como acoso escolar de profesores a alumnos, a veces pasada por alto o disfrazada como ejercicio de poder o de autoridad. Pero esto se ha ido convirtiendo en un auténtico problema para varios alumnos que ven día tras día como son sometidos por sus propios docentes, sin motivos aparentes.

El acoso escolar por parte de profesores hacia los alumnos es doblemente agravado. Si bien el bullying que se practica entre compañeros supone una relación de poder dialéctica entre dominador y dominado, el problema se establece entre pares, entre dos de una misma condición. No es el mismo caso cuando sucede de esta manera, ya que la equiparación de fuerzas es imposible. El poder es todo de uno. Y el docente es quien decide en última instancia.

Pero, ¿cuáles son las maneras concretas de acosar un profesor al alumno? Las hay muchas y muy variadas. Y lo que es peor, el blanco a elegir suele ser bastante amplio. Por empezar, lo más común es la agresión mediante palabra, la humillación en público frente a los compañeros, la burla, el desprecio y, por encima de todas las cosas, el trato desigual ante los demás. El comportamiento diferencial con unos y otros alumnos hace de esto algo mucho más grave de lo que parece en un sitio donde tendría que reinar la equidad.

Haciendo una mala interpretación del sistema educativo, algunos docentes abusan de su situación de poder, por una razón o por otra, de los alumnos “tomados como blanco”, que sufren desaprobaciones de exámenes sin causa visible, trato distante, mentiras, castigos, hasta llegar a casos graves de acoso como lo pueden ser el de tipo sexual (mucho más común de un profesor de sexo masculino al alumnado del género opuesto), alcanzando ribetes gravísimos como las amenazas de diferente índole. Pero en todo esto tiene mucho que ver la conformación de identidad del docente acosador.

PERFIL DEL AGRESOR

El profesor que ejerce el acoso escolar suele ser una persona que transporta sus problemas cotidianos y sus frustraciones hacia su alumnado, que en realidad tendría que recibir de ellos instrucción y formación. Generalmente están convencidos de que deben aplicar rigurosamente su autoridad. Incluso el reconocido autor en materia de bullying, Tim Field ha llegado a trazar un perfil bastante elocuente de estas personas, que tienen “rasgos narcisistas, paranoides, se auto convencen de que tienen razón en su hostigamiento y de que su comportamiento es justo (…). Tienen sentimientos de inferioridad y fracaso; son incapaces de afrontar su incapacidad y para desviar la atención sobre sus limitaciones arremeten contra otros; son irresponsables e incompetentes”. Drástico pero no errado en sus palabras ha sido el investigador. "El hombre sólo por la educación llega ser persona" ( I. Kant, Filósofo alemán), extracto; Clase, Filosofía de la educación. Prof. Fernando Leiva

Los docentes que practican bullying sobre alumnos suelen actuar motivados por el miedo. El miedo a perder el control de una clase, el miedo a ser agredidos por los jóvenes e incluso el miedo a ser dejados en ridículo por aquellos que se muestren talentosos e inteligentes. Lo más normal es que sean personas sin demasiada experiencia, formación ni preparación previa para tomar tamaña responsabilidad, la de educar a las futuras generaciones.

Lo que es peor en este tipo de casos es que la víctima puede ser, literalmente, cualquiera. No necesariamente tiene que ser un alumno retraído y con problemas de sociabilidad como sucede en el bullying entre pares, sino que perfectamente puede ser alguien totalmente trabajador y estudioso, como aquel que se la pasa generando revuelo o el que se mantiene indiferente. El problema está cuando el docente acosador pone el ojo sobre él, motivado por ese miedo a ser desbordado en cualquier sentido por el que se sabe un eslabón debajo en la cadena del poder educativo.

Existe un problema más sobre este asunto: el acoso de profesor a alumno suele quedar impune y contar con mayor complicidad aún que el bullying entre pares. Es que, generalmente, los espectadores no suelen intervenir por temor. Sobre este asunto, las investigadoras argentinas María Zysman y Flavia Sinigagliesi vierten un interesante comentario: “los compañeros temen defender a la víctima por la posibilidad de pasar a ocupar su lugar. Muchos se divierten ante la humillación de un compañero, también pueden sentir que el agresor hace aquello que ellos mismos no se animan. Se produce un contagio social que inhibe la ayuda e incluso fomenta la participación en los actos intimidatorios”. De hecho, partir de la realidad del educando es la única forma de impedir una relación violenta, de no violentarlo y, por tanto, de no bancarizar la educación”(Paulo Freire). El existencialismo sartreano también destaca esta apertura del hombre, y de él puede desprenderse la necesidad de una humildad que consiste en saber que no hay escrito un destino, ni glorioso, ni miserable. El educador, desde esta perspectiva, debería partir de la profundización en el momento presente.



UN PROBLEMA QUE PUEDE LLEGAR A ACARREAR GRAVES CONSECUENCIAS

El acoso de los profesores hacia los alumnos puede llegar a conllevar graves problemas para quien lo sufre, mucho más si se trata de un niño o un adolescente, pudiendo derivar en casos de absentismo escolar, trastornos de aprendizaje, rechazo a la educación formal y hasta incluso en episodios de violencia. Nada distinto al bullying entre pares en cuanto a consecuencias, pero con el agravante de ser practicado por alguien que se supone alcanzó su madurez como persona y que cuenta con una responsabilidad más que importante.

Si bien, contemplando las estadísticas, las agresiones más comunes suelen ser de tipo verbal, seguidas por las físicas y por las de índole social (discriminación, rechazo, etc.), siendo bajos los índices de acoso sexual y amenazas con armas los menos frecuentes, las cifras han aumentado y se están convirtiendo en una señal de alarma. ¿Será momento de una profunda autocrítica por parte del sistema educativo y la hora de corregir las actitudes corporativas?

Por Carlos Cabezas López

Bibliografía:http://www.soitu.es/participacion/2009/03/04/u/valahiei_1236122659.html

CABEZAS LÓPEZ, Carlos. Violencia escolar: El acoso del profesor hacia el alumno. Madrid

Análisis

En nuestra sociedad actual, este problema suele estar lejos de nuestro conocimiento, pero no por eso menos importante. Día tras día niños y adolescentes son victimas de maltratos por parte de sus docentes, formando incluso parte de la cotidianidad, debido a la poca fuerza de decisión e incluso miedo, que muestran algunas personas que son testigos presenciales de estos imperdonables actos en el aula escolar. Es por eso que muchos de estos docentes quedan impunes ante la sociedad que los rodea, permitiéndoles hacer mal uso de su autoridad como educadores frente a estos indefensos individuos, que a demás son simplemente menores que ellos. Para prevenir la violencia escolar, deberíamos tener en cuenta en primera instancia, que las condiciones de riesgo y de resguardo que sobre ella influyen son variadas e incompresibles. Además, debemos analizarlas desde la perspectiva de su evolución y en sus diferentes niveles, incluyendo, junto al ambiente en que el alumnado se desenvuelve en la escuela, el que existe en los propios hogares, la calidad de la contribución entre ambos lugares, la influencia de los medios de comunicación, o el conjunto de creencias, de valores y de la interacción en la sociedad de la que forman parte. Si analizáramos cada caso de violencia escolar desde esta perspectiva, ciertamente nos encontraríamos con innumerables clases de riesgo y escasas o talvez ninguna condición protectora en cada nivel y desde edades tempranas. Entre las categorías de riesgo detectadas en los estudios científicos, y que suelen verse reflejadas en la mayoría de los casos de violencia escolar, cabe destacar: la exclusión social o el sentimiento de exclusión, la ausencia de límites, la exposición a la violencia a través de los medios de comunicación, la integración en bandas identificadas con la violencia, la facilidad para disponer de armas, y la justificación de la violencia en la sociedad en la que dichas circunstancias se producen. Y faltan condiciones que hubieran podido proteger de tales riesgos, como modelos sociales positivos y solidarios, colaboración entre la familia y la escuela, contextos de ocio y de grupos de pertenencia constructivos, o adultos disponibles y dispuestos a ayudar. Para mejorar la convivencia escolar y para prevenir la violencia, se debería intervenir lo antes posible (sin esperar a las graves manifestaciones que suelen alertar sobre dicha necesidad) y en todos estos niveles, desde una doble perspectiva.




1

Totalmente en desacuerdo

No presento en ningún grado desarrolladas las característica planteadas en el enunciado.

2

En desacuerdo

Hay algunos elementos desarrollados (muy pocos) de los solicitados en el enunciado.

3

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

Solo a veces presento los elementos que se piden en el enunciado.

4

De acuerdo

Ejecuto frecuentemente, en su análisis, lo solicitado en el enunciado.

5

Totalmente de acuerdo

Realizo todo lo planteado en el enunciado.


RUBRICAS/PUNTOS

1

2

3

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5

1

Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios)





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2

Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado)





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3

La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis.





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4

Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía)





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5

Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo)





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6

Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a.





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Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto.





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8

Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc.





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Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado.





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10

En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión.





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Suma parcial de puntos de cada columna:





50

Mi suma total de puntos, según la suma parcial anterior, es de…50….…puntos.

La nota de mi autoevaluación es: 7.0

La nota se obtiene multiplicando el puntaje total por 0.14

(Ej.: 50 ptos. Por 0.14 = 7.0)

domingo, 20 de junio de 2010

La educación chilena: de mal en peor


Aún tengo en la retina aquella absurda ceremonia en la cual los jefes políticos, tanto de la Concertación, como de la Alianza, se tomaban de las manos a la par celebraban jubilosos el que todos ellos llamaban “histórico Acuerdo”, respecto a Ley general de Educación, en uno de aquellos salones del Palacio del Zorro – La Moneda -. Como todos estos leoninos pactos, es siempre la derecha la triunfadora y la educación sigue siendo un buen negociado, especialmente para los sostenedores de establecimientos privados. Dicha celebración parecía un verdadero festival de vanidades, similar al de Viña del Mar: al final, la gaviota de oro se la llevaron los Larraínes y Cía. Ltda., con la repetida canción de la libertad de educación que, en Chile, es libertinaje del lucro.

De nada sirvieron las buenas propuestas – desde los “pingüinos”, pasando por el Colegio de Profesores y numerosos educadores de verdad – para terminar con el lucro de quienes se enriquecen a costa del dinero de todos los ciudadanos. No cabe duda, hoy más que nunca, de que debemos reemplazar el sistema de educación actual por un Estado docente descentralizado: una educación de calidad, versus una educación de mercado. El gobierno ha funcionado siempre sobre la base de victorias a lo Pirro: se creía que una superintendencia de educación y una agencia privada de calidad podrían controlar esta ansia ilimitada de lucro y de usufructo de fondos públicos del cuales hacen gala los sostenedores privados. El último escándalo prueba que susodicho control es absolutamente ineficiente frente a un país dominado por la utopía del mercado neoliberal.

La Concertación jamás tuvo la voluntad de poner fin al caramelo envenenado que le heredara el Corrupto, asesino y ladrón Augusto Pinochet y prefirió el pacto entre castas con la Alianza: se trataba de la política de los “acuerdos”, de mantener incólume la utopía neoliberal. Así son los mismos tecnócratas y burócratas que se reparten el queso de loas dineros fiscales.

Los Seremis, secretarios ministeriales en cada Región, son un legado de la dictadura, aparentemente con objetivo de regionalizar el país. La verdad es que son ministros en chico, una especia de gamonales provincianos, que se sienten deslumbrados ante el poder y que, por diversos motivos, no han logrado, dentro de sus respectivas tribus políticas, altos cargos en la administración fiscal. Como siempre, pagan los chicos por los grandes y, como consecuencia, es muy posible que terminen siendo los únicos responsables de lo que se llama, en forma sutil, “desprolijidades administrativas” o “faltas benignas de control contable”. Es como si la educación fuera tarea exclusiva de contadores, o como si bastara con buenos balances para administrar el poder. Además de tecnocrático, el gobierno es ineficiente, por lo cual debiéramos concluir que las cabezas de huevo no sirven para nada. Esto de la desprolijidad sólo se la tragan los muy ingenuos.

La pillería, la falsificación, el fraude y otros vicios, son verdaderas instituciones nacionales, por algo la figura del macuco y el muñequero ha sido admirada en nuestra historia, pero lo importante es no ser descubierto. Que los sostenedores falsifiquen libros de asistencia para aumentar el lucro, en base a subvenciones, no es nada nuevo en Chile: en el pasado se hacían votar a los muertos y se compraban los votos. Nada cuesta colocar alumnos inexistentes como geniales estudiantes o, en otros casos, niños perfectamente normales, como minusválidos, el papel aguanta todo. Según los sostenedores, estaríamos plagados de grandes sabios, ausentes de las escuelas-.

Como siempre ocurre en estos casos, no se sabe, a ciencia cierta, el monto de los dineros no respaldados; según la Contraloría, ascenderían a 262 mil millones de pesos. Según la ministra del Ramo, estos gastos están perfectamente justificados y no se ha perdido un solo peso. El ciudadano queda con cuello, es decir, termina sin comprender nada, o ¿puede ser una de las tantas “calumnias” de la oposición o simplemente desórdenes contables? Al fin y al cabo, lo que sí está claro es el constante abuso fraudulento de los sostenedores de un sistema privado, donde predomina un moral de mercader y una política apartada de la ética.

Como lo escribieran Luis Barros y Ximena Vergara en su libro, El modo de ser aristocrático, refiriéndose a la crisis de los años 20 del siglo pasado, “es una crisis de estancamiento y de descomposición, es la reacción ante un orden de cosas que ha entregado todos los privilegios a una minoría cerrada absolutamente en sí misma al extremo de dejar sin definición social al resto”. Nos encontramos ante dos castas, múltiples tribus, dos plutocracias que se disputan el poder sin proyecto político, sin sueños y con un gran desprecio por los ciudadanos.

Esta historia de los descuidos y desórdenes administrativos y contables –ojalá fuera sólo eso – viene desde tiempos muy remotos de nuestra historia: en los años 20 se repartían entre los parlamentarios las tierras fiscales, en Magallanes, en las concesiones salitreras en el norte y los dineros destinados a los albergues de cesantes: existía una especie de complicidad corporativa que hacía imposible denunciar estos escándalos, so pena de ser considerado un traidor o un díscolo. El senador Joaquín Echenique se atrevió a acusar a sus colegas, costándole el aislamiento por parte de sus pares; incluso, el diario Claridad, de la Federación de Estudiantes de Chile, reconoció el valor de este honrado senador: “ Diríase que el senador Echeñique defiende el dinero del fisco como si fuera suyo...” (Góngora, 1986: 121).

Es cierto que la derecha carece de autoridad moral, pues callaron e, incluso, defendieron los latrocinios del tirano Pinochet, sin embargo, hacen falta personas valientes y transparentes como el senador Echeñique -, al menos, la Contraloría ha sacado la voz para transparentar los procedimientos administrativos.

En el Chile monárquico presidencialista, las facultades fiscalizadores de la Cámara de Diputados se convierten en una broma; incluso la interpelación, que es una institución adecuada en un régimen parlamentario – pues conlleva la caída del Gabinete – en el presidencialismo se convierte en un circo de preguntas y respuestas, destinadas mas bien a dar gusto al público de la Sala que dilucidar el objeto y el fondo de la interpelación. Siempre termina en los tantos empates morales a la chilena.

Por Rafael Gumucio

Bibliografía: Sitio Web Piensa Chile

http://www.piensachile.com/content/view/3758/1/


Análisis del documento

Actualmente vivimos en un contexto en el que la educación en nuestro país se sustenta en el lucro. Se muestra constantemente como el libertinaje para algunos provoca grandes ganancias, colocando de forma mediocre el término de educar. Un ambiente lleno de caras cínicas, donde todos los acuerdos en beneficio de la libertad de educación y a su vez de la igualdad para todos quedan sólo como imagen, dejando de ser algo real.

Desde el plano de lo que es ser profesor en este tiempo, es muy difícil dejar de lado tales debates, ya que si percibimos la realidad de otros países, nuestro sistema educativo en el plano laboral deja mucho de desear. Por un lado, tenemos que trabajar muchas más horas que en otros lados, recibiendo el mismo sueldo y ejerciendo la misma labor. Esto, sustentado dentro de la vocación es mucho más fácil de sobrellevar, ya que se asume que trabajamos por amor a la profesión, no por dinero, a pesar de ser nuestro sustento. Ahora bien, ¿qué pasa si no hay vocación? La mayoría de los profesores que salen formados desde las universidades públicas eligieron la pedagogía como una “única” opción, más que como la alternativa que uno desea. Así, cuando se generan malas prácticas en los colegios donde existen sostenedores, el profesor no reclama ni enjuicia, ya que el beneficio también se le otorga a él, dejando de lado la ética profesional y ese mismo amor a la pedagogía.

Lamentablemente, existen muchos profesores que teniendo vocación, son “comidos” por el sistema, dejando de lado el pensamiento anterior sobre el lucro y abocándose a su realidad familiar, incluso en necesidades de supervivencia y, comienzan a interesarse por ganar cada vez más dinero y tener muchas más comodidades. Al final, de vocación queda poco y las malas prácticas son hasta validadas por alguno de estos docentes.

Desde estas mismas malas prácticas, es que se genera el misterio de resolver y fiscalizar tales actos, ya que perjudican no sólo al sistema que se intenta establecer, sino que también a los fondos que se subvencionan a las escuelas con menores ingresos. Uno de los problemas más graves es que estas personas tienen algunas facilidades para poder ejercer sus malas prácticas: el primer problema, los establecimientos saben con anticipación cuándo recibirán la visita de un Inspector Ministerial (Sitio Web de noticias, El Observatodo http://www.elobservatodo.cl/admin/render/noticia/9773), por lo tanto pueden tomarse el tiempo necesario para hacer movimientos fraudulentos dentro de los registros escolares de sus colegios.

Todas estas acciones provocan la mala visión y estructuración que tiene la educación, ya que se desde una visión reflexiva promueve el “romper con el verticalismo y el verbalismo de la educación bancaria” (Moro, Wenceslao, “Educación Popular: un acercamiento a una práctica libertaria”. 2003), ya que la misma jerarquía que promueve el sistema educativo nos aísla de fiscalizar y a intervenir de manera que sea provechoso y significativo tal hecho. Si logramos romper con la burocracia de nuestra educación y, posteriormente, preocuparnos más del bien común que de los bienes particulares, tanto los profesores como los mismos alumnos podrán recibir una educación que los deje satisfechos en el plano laboral y de conocimientos y habilidades respectivamente.



1

Totalmente en desacuerdo

No presento en ningún grado desarrolladas las característica planteadas en el enunciado.

2

En desacuerdo

Hay algunos elementos desarrollados (muy pocos) de los solicitados en el enunciado.

3

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

Solo a veces presento los elementos que se piden en el enunciado.

4

De acuerdo

Ejecuto frecuentemente, en su análisis, lo solicitado en el enunciado.

5

Totalmente de acuerdo

Realizo todo lo planteado en el enunciado.


RUBRICAS/PUNTOS

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1

Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios)





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2

Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado)





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3

La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis.





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4

Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía)




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5

Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo)





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6

Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a.





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7

Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto.




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8

Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc.



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9

Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado.


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En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión.





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Suma parcial de puntos de cada columna:


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Mi suma total de puntos, según la suma parcial anterior, es de…43….…puntos.

La nota de mi autoevaluación es: 6.0

La nota se obtiene multiplicando el puntaje total por 0.14

(Ej.: 50 ptos. Por 0.14 = 7.0)